viernes, 18 de marzo de 2011

SACCO Y VANZETTI


Anarquía y muerte

"Sacco y Vanzetti" (1971) es una de las joyas dirigidas por Giuliano Montaldo, el director italiano al que este año homenajeamos por todo lo alto en La Mostra de Valencia. Para hablar de este peliculón hemos invitado a BARRA LIBRE a MIGUEL BESO, colaborador del imprescindible cinemedianoche.blogspot.com, especializado en cine popular y de eurogéneros, y que desde hace años capitanea sabiamente GERARD FERNÁNDEZ "ORDEL". Todo vuestro.

Estados Unidos. Años 20. La policía reprime con crudeza las revueltas izquierdistas y los movimientos anarquistas de los inmigrantes, no dudando en emplear la fuerza bruta o el asesinato. Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, dos inmigrantes italianos de ideas anarquistas trabajan el primero como zapatero en una fábrica, el otro como vendedor de pescado ambulante. Detenidos el 5 de mayo de 1920 por un malentendido, se les encuentran dos pistolas y el comisario inmediatamente les atribuye un atraco con violencia en el que murieron dos personas. Tras un juicio injusto en el que tanto el juez como el jurado y los testigos están predispuestos en su contra, son encontrados culpables y condenados a la silla eléctrica, mientras las protestas y las manifestaciones se extienden primero por todo el país y después por todo el planeta.

MÁRTIRES DE LA LUCHA
El cine denuncia italiano tiene un clarísimo y noble antepasado en el neorrealismo que dio al mundo grandes joyas cinematográficas. Cine social, fuertemente politizado de crítica al sistema y a la injusticia. "Sacco e Vanzetti" es un excelente ejemplo de este tipo de cine. El prestigioso cineasta italiano Giuliano Montaldo construyó un film de gran calidad que muestra perfectamente estos parámetros mencionados y que tanto arraigo tienen en el cine transalpino.

BASADA EN HECHOS REALES
Basada en un hecho real de gran repercusión en todo el mundo y muy sentido sobre todo en Italia y que convirtió a sus dos protagonistas en mártires y símbolo de la lucha de clases. Que nadie crea que la cinta es un tedioso mamotreto político. Ni mucho menos. No en balde Montaldo venía de rodar dos obras en Estados Unidos, con capital americano: la peli de robo perfecto (tan de moda en los años 60) "Diamantes a gogó" y el film de gangsters "Las Vegas 1970", ambas con reparto de auténticas estrellas internacionales: Edward G. Robinson, Janet Leigh, Klaus Kinski, John Cassavetes, Britt Ekland, Peter Falk, Luigi Pistilli, Florinda Bolkan, Gena Rowlands...

LA VERDAD ES LA VÍCTIMA
"Sacco y Vanzetti" es un film que combina a la perfección el blanco y negro con el color, el documental, las imágenes de archivo, el drama humano y la crítica acerada al sistema legal y a los gobernantes. Inteligentemente realizado, durante la primera parte del metraje asistimos a la detención de los dos protagonistas, y acto seguido a un apasionante drama judicial. Posteriormente, acabado el juicio, la segunda mitad se convierte en un entretenido e interesante film detectivesco, cuando el abogado que presenta la apelación empieza a remover los trapos sucios del caso, consiguiendo enganchar al espectador de principio a fin. Según parece no se pudo probar realmente la participación de Sacco y Vanzetti en los dos asesinatos. La película toma partido por la versión de los acusados. Los cuales siempre negaron ser activistas violentos y afirmaban ser simplemente de ideología anarquista. Es evidente (y el film así lo expone) que en la investigación policial se ocultaron datos vitales que los hubieran exculpado. Aunque por otro lado, también hay conocimiento de que pertenecieron a grupos radicales. Esto es como todo, si hay algo que nunca prevalece es la verdad, que siempre es la primera víctima en caer.

VOLONTÉ Y CUCCIOLA
Además de un acertadísimo casting, Montaldo saca enorme provecho de las grandes interpretaciones de prácticamente todo el plantel de actores. Por supuesto, hay que destacar a Gian Maria Volonté, que en esta ocasión se mete en la piel de Bartolomeo Vanzetti, impecablemente caracterizado y conmovedor en su papel de hombre íntegro. También está impresionante Ricccardo Cucciola en el papel de Sacco (quien ya trabajó con el director en "Diamantes a gogó"), bordando el papel de hombre más débil y que probablemente es el que más sufre de los dos. No voy a mencionar a todos los actores uno por uno, pero tanto las esposas de los acusados dan el apropiado contrapeso dramático, como los abogados hacen su parte muy dignamente (palabra esta no muy de moda hoy en día).

CINE DENUNCIA
En verdad que esto es cine denuncia con mayúsculas: actores, dinero y medios bien aprovechados. Lleno de realismo y que analiza fríamente los hechos y los datos pero sin dejar de lado el drama humano. Y que finalmente, eso sí, acaba siendo de alguna manera un homenaje a estos dos sufridos inmigrantes italianos.
Y no podemos dejar de lado la banda sonora creada por Ennio Morricone, en esta ocasión con una música menos subrayada y agresiva que de costumbre, pero igualmente dramática y directa, como nos tenía acostumbrados el maestro.
El film obtuvo un notable reconocimiento en numerosos festivales por todo el mundo, lo cual no es de extrañar. Yo, desde luego, a este tipo de cine me apunto.

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